Patricia Bullrich vuelve a presionar a Manuel Adorni: "Mi posición fue clara, ahora trabaja en la declaración"

Política

La exministra parece no dejar oportunidad para fulminar al jefe de Gabinete, en pleno escándalo por las denuncias por enriquecimiento ilícito.

La interna en el oficialismo sumó un nuevo capítulo este miércoles. La senadora y presidenta del bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, volvió a referirse a la situación judicial y patrimonial de Manuel Adorni, enviando un mensaje que, lejos de calmar las aguas, mantiene la exigencia sobre el jefe de Gabinete.

Al ser consultada sobre las sospechas que recaen sobre el entorno de los hermanos Adorni, Bullrich evitó retractarse de sus dichos previos y marcó una distancia prudencial, pero firme, que otra vez la pone en un lugar de casi opositora, muy diferente al discurso del presidente Javier Milei.

"Yo ya lo dije, ya me expresé y creo que con una vez alcanza. Mi posición fue clara y ahora es el jefe de Gabinete el que está trabajando sobre su declaración jurada", expresó

Con estas palabras, la legisladora dio a entender que la pelota está ahora en el campo de Adorni, quien debe apurar los trámites administrativos para disipar las dudas sobre su patrimonio.

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El antecendete de Patricia Bullrich y sus presiones a Manuel Adorni

Esta nueva declaración refuerza la postura que Bullrich había exhibido días atrás en una entrevista televisiva, donde se mostró inusualmente crítica para una figura de su peso dentro del partido gobernante. En aquel momento, había exigido transparencia inmediata para evitar que el escándalo "empantane" la gestión nacional.

"Tiene que ser inmediato, porque necesitamos discutir otras cosas y no esto. La prueba cuanto antes, mejor", había advertido la exfuncionaria, que entonces minimizó la complejidad de la presentación al señalar que el funcionario solo debe "juntarse con el contador y hacerla", calificando la tarea como "bastante sencilla".

La insistencia de Bullrich no es un dato menor: como jefa del bloque en el Senado, su presión pública coloca a Adorni en una posición incómoda, obligándolo a transparentar sus cuentas para evitar que el costo político del escándalo —que ya incluye denuncias por presunto enriquecimiento ilícito contra su hermano Francisco— siga erosionando la credibilidad del Poder Ejecutivo.

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