Amores perros: ¿corre peligro la vida de la vedette Moria Casán...?

Sociedad

Amores perros: ¿Corre peligro la vida de Moria Casan...?


 


Moria Casán ingresó con su nueva pareja –William Schlenker, uno de los integrantes de “Los Borrachos del Tablón”- en una zona de tormenta en la cual la vedette no está acostumbrada a moverse: no conoce sus códigos y mucho menos las reglas del marketing violento que impone el negocio marginal que genera el fútbol.


Las cosas son así: después de la guerra entablada entre los narco peruanos, la segunda confrontación mas violenta que ocurre en territorio porteño es la que se libra entre los violentos barrabravas de River Plate. Lo que hay en juego no es orgullo ni pasión desmedida por el club de sus amores: es solo dinero y poder. En medio de esa balacera cruzada que desembocó en el asesinato de Martín Gonzalo Acro, a Moria Casán se le ocurre jugar mediáticamente con un romance que parece seguir aquel axioma irreversible que expresa lo problemático de estar en el lugar incorrecto en el momento equivocado... y además hacer público que su nueva pareja será el encargado de seguridad de su emprendimiento gastronómico en Palermo Hollywood, es decir, ofrecerle un blanco fijo a los enemigos de los hermanos Schlenker cuando aún no se limpió de las veredas de Villa Urquiza la sangre derramada por “Gonza”, una invitación a la catástrofe anunciada.


 


Las últimas parejas de la vedette parecieron mascotas más que acompañantes. Así como Susana Giménez se promocionaba junto a “Jazmín”, Moria lo hacía con un presunto “bagayero” (mini-contrabandista, en el argot delictivo), o un “redusa” (reducidor, en la misma jerga) de autos cuyo negocio sería conseguir coches de lujo para entregarlos a terceros para un rent-a-car de lujo.  A la vedette solo le faltaba salir con un moto-chorro para llenar el cartón y cantar Bingo!!!


En verdad,  aquellos personajes con las cuales Casán desfilaba por las pasarelas de los medios fueron, en realidad, marginales pero inofensivos. En la parodia canina, equivalían a ser perritos falderos,  como los caniches toy o los chihuahuas. Pero en la escala de los amores perros, saltar de una mascota como ellos a un rotweiler o un pitbull, es un salto al vacío, peligroso e impredecible.


Y William Schlenker representa precisamente ese tipo de animales ingobernables aún por sus propios dueños. El y su hermano Alan son los jefes de la facción de “Los Borrachos...” enfrentada con el bando de Adrián Rousseau, quien juró venganza contra uno de los dos hermanos... o contra los dos.


En esta guerra desatada por el manejo de los negocios oscuros y millonarios del fútbol, el golpe de efecto mediático es un hecho que influye en el desarrollo de la contienda.


Un especialista en psicología criminal ya retirado de estas lides pero observador de lo que ocurre con los violentos de River, le dijo a minutouno.com lo siguiente: en el marketing de la violencia del fútbol, una acción tipo atentado contra el restaurante de Moria Casán cuya vigilancia está a cargo de William Schlenker, rankea muy bien... diría que excelente. Seguro que los enemigos de los hermanos ya lo deben tener en una carpeta de probables vendettas.”.


 


Como dicen los propios involucrados en esta guerra, la pelea recién comienza.  Moria Casán se puso en la zona de peligro –por propia voluntad- y ofreció públicamente y con la inocencia de los novatos en estos terrenos, un blanco propicio donde los violentos pueden poner la mira de sus armas.


Esto no es “Bailando...” ni “Los Borrachos...” son soñadores llevando sus ilusiones a cuestas. Esto es la guerra. Y aunque Moria Casán haya ingresado a ella por la puerta de servicio y sin advertirlo, cuando soplan los huracanes no respetan casas ni personas, no distinguen entre ricos y pobres, ni entre buenos y malos. Estos muchachos se tirotearon entre sí en los quinchos de River Plate repletos de familias con chicos. No les importó que una bala perdida pudiera malherir la vida de algunos pibes, o de cualquier otro inocente. ¿Alguien piensa que su brutalidad va a hacer una excepción con la figura de la popular vedette?


Ascender en la escala biológica de los amores perros de un caniche toy a un rotweiler puede resultar peligroso.


 

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