La inolvidable experiencia de los amores con extranjeros

Sociedad

* Son jóvenes que forman parejas con turistas que visitan nuestro país o al viajar al exterior.
*Algunas historias prosperan y otras no, pero esa experiencia queda guardada en el corazón de los involucrados.
* Conocé los casos de algunos chicos que se enamoraron y sufren por la relación a distancia.

Dicen que el amor llega en el momento menos pensado y hasta en el lugar menos previsto. Y por lo general, si uno está dispuesto a vivir esa historia no hay por qué dar marcha atrás. Muchos jóvenes argentinos conocen extranjeros en nuestro país o se involucran sentimentalmente con gente en algunos viajes al exterior y viven inesperados romances que a veces resultan sólo aventuras, pero en muchos casos el afecto y la pasión hacen posible el sueño de de gozar la relación más allá de los límites espaciales.


 


Muchas veces lo que más los engancha es la posibilidad de conocer gente que habla otro idioma o el hecho de fantasear con un amor prohibido porque reconocen que ese tipo de historias algún día se va a terminar, salvo que alguno de los dos decida cambiar radicalmente su rumbo para gozar en plenitud esa nueva oportunidad para enamorarse.



 


"Nos caímos muy bien de entrada, estuvimos toda la noche a los besos y me propuso que me fuera a vivir con ella al hostel en el que trabajaba", dijo César Manso que conoció hace unos meses a una chica de Gales en un viaje a Europa y aún se siguen viendo.


    



“Estamos enamorados”

Alberto Mayor (25) conoció en nuestro país a Julia (26), una norteamericana que arribó a Buenos Aires en octubre pasado para realizar una investigación sobre neurociencia. Desde ese momento comenzaron a salir.


 


“Lo primero que se me pasó por la cabeza era vivir el día a día porque sabía que ella se volvía en agosto de 2007 a su país pero ya pasaron cinco meses y tenemos una relación hermosa  y estamos enamorados. Pero siento que no me puedo brindar del todo”, confesó el diseñador audiovisual a minutouno.com.

Beatriz Goldberg, psicóloga especializada en parejas, sostuvo que este tipo de relaciones por lo general tienden a romperse, salvo que uno de los miembros de la incipiente pareja se traslade al lugar de origen del otro. Comentó además que a veces se puede utilizar como puente para realizar una experiencia en otro país.

“Con Julia estamos charlando hace un tiempo la posibilidad de que ella posponga sus estudios por un año o que yo me vaya a vivir con ella a Estados Unidos a un departamento cerca de su universidad”, dijo Alberto. Sin embargo, se mostró angustiado ante la casi segura partida de su novia ya que si bien es conciente que podrán comunicarse por chat, Skype  y hasta por teléfonoel contacto físico de verla y disfrutar de su sola presencia se va a ver imposibilitado”, agregó.

El romance de Leo y Nina

En febrero de 2006 Leonel Wanjbuch (29) conoció a través de una amigo a Nina, una americana de 32 años que por aquel entonces se encontraba en nuestro país realizando una investigación sobre la comunidad judía local. “Cuando la conocí pensaba que la relación iba a ser muy corta, pero me enamoró su dulzura, hubo mucha conexión  y además me atrajo el hecho de que fuera extranjera y hablara otro idioma, pero no imaginaba que íbamos a terminar siendo novios”, comentó Leo.

Estuvieron juntos casi cuatro meses porque ella debía regresar a Estados Unidos para presentar su tesis y cada día se iban enganchando más. Dormían juntos, salían con amigos en común y ella conoció a su familia. Pero los últimos días de Nina en Buenos Aires fueron muy intensos para ambos. “Unos días antes estábamos acostados y de repente nos largamos a llorar sin decirnos nada y comencé a pataleaer de la tristeza e impotencia que sentía porque se iba”, recordó Leo, que la acompañó a Ezeiza el día que se vieron por última vez.



    Para la psicóloga Beatríz Goldberg este tipo de relaciones tienden a romperse  salvo que uno de los miembros se traslade al lugar de origen del otro y tomó esa posibilidad como un puente para realizar una experiencia de vida en otro lugar.


 


 


Consultada sobre la escena en la cama entre Leonel y Nina, Goldberg expresó que muchas veces uno se queda pegado a esa imagen ya que hay una “idealización, una sensación de que la historia se puede terminar y esas personas pueden pensar que no van a llegar a querer a nadie como a su pareja”. Agregó que ese romance se terminó “en plena etapa de enamoramiento y fascinación por el otro”.

Al fotógrafo la distancia le jugó en contra

Hace seis años Gustavo (27) conoció a una chilena en un viaje que realizó con amigos al país trasandino. En esos días no pasó nada entre ellos y estuvieron intercambiando mails durante dos años hasta que ella visitó Argentina.

“Nunca tuvimos sexo, pero nos quisimos mucho. No nos animamos a continuar la historia porque sabíamos que iba a ser muy complicado seguir la relación viviendo en dos países diferentes”, recordó Gustavo, que igualmente se volvió a encontrar con su amor en Mendoza –un lugar intermedio- aunque reconoció que para ese entonteces el vínculo se enfrió demasiado y quedaron como amigos.



"Unos días antes estábamos acostados en la cama yde repente nos pusimos a llorar sin decirnos nada de la tristeza que sentíamos por su partida", dijo Leo Wanjbuch que estuvo de novio cuatro meses con Nina cuando ella estuvo por estudio en Buenos Aires.


    


Hay muchos jóvenes que viajan durante meses para recorrer Europa y suelen tener relaciones efímeras en los diferentes destinos que visitan pero, sin embargo, otros se enganchan con lo que podría denominarse un amor a primera vista. Tal es el caso de César Manso (25), que estuvo 10 meses en el viejo continente durante el 2006 y conoció en un pub de San Sebastián (España) a una galesa que lo deslumbró.

“Nos caímos muy bien de entrada, estuvimos esa noche a los besos y me pidió que no me fuera de la ciudad y me propuso irme a vivir con ella al hostel en el que trabajaba”, dijo César, que tenía comprado el pasaje de tren para viajar a Salamanca, destino al que partió finalmente no sin antes intercambiar los mails con su reciente chica.

El le prometió que regresaría para comenzar una historia de amor y volvió una noche y estuvieron viviendo juntos en la habitación de la joven galesa donde tuvieron sus primeros encuentros sexuales. La historia de ellos continuó entre viajes, mails, y hasta alguna que otra carta hasta que la europea se decidió a viajar en enero último a nuestro país para reencontrarse con su pareja.



"Con Erlinda estamos charlando la posibilidad de que ella posponga por un año sus estudios o que yo me vaya a vivir con ella a Estados Unidos", expresó Alberto Mayor que desde hace unos meses está viviendo ese romance en Buenos Aires.


    


“La verdad que la pasamos hermoso, es una relación afectiva y nos queremos mucho. Paseamos, conoció a mi familia aunque no nos propusimos ser novios por el tema de la distancia. Pero la extraño mucho y fantaseamos mucho con la posibilidad de irnos a vivir juntos a un lugar en común”, se ilusionó.

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