Un hombre que murió en 2022 puede ser padre dentro de nueve meses
La Justicia autorizó a una mujer a utilizar embriones criopreservados junto a su marido antes de que él falleciera. Un precedente clave en procreación.
Un hombre que murió en 2022 puede ser padre dentro de nueve meses
Un fallo de la Justicia autorizó a una mujer a continuar con un tratamiento de reproducción humana utilizando embriones criopreservados que había gestionado junto a su difunto marido en 2019. Esta medida pone fin a la negativa de una clínica médica que exigía el consentimiento actualizado del esposo, fallecido trágicamente en el año 2022.
El vacío legal sobre la fertilización asistida post mortem
La pareja se había casado con el claro proyecto de tener hijos y formar una familia. Luego de intentar diversos procedimientos de baja complejidad sin éxito, recurrieron a la donación de material genético para generar cuatro embriones que fueron congelados antes de la pandemia de coronavirus. Lamentablemente, la crisis sanitaria demoró la transferencia y, un tiempo después, el esposo murió a causa de una grave enfermedad, dejando el sueño familiar en total suspenso.
Al solicitar la implantación en el centro médico donde habían sido trasladados, la institución se negó argumentando que el Código Civil y Comercial exige un consentimiento previo, informado y libre que debe renovarse antes de cada uso. Ante este gran obstáculo, la mujer recurrió a los tribunales para hacer valer la voluntad procreacional que ambos habían manifestado expresamente en vida.
El derecho a la autonomía reproductiva y la maternidad
En su resolución, la jueza interviniente determinó que la falta de una normativa específica a nivel nacional no debe representar una barrera infranqueable para el ejercicio de los derechos fundamentales. La magistrada destacó que la decisión se enmarca en un noble proyecto de maternidad monoparental y forma parte integral de su derecho a la integridad personal.
Tras evaluar un profundo informe interdisciplinario que constató excelentes condiciones económicas, habitacionales y una sólida red de apoyo familiar, el juzgado ordenó la transferencia inmediata de los embriones para avanzar con el embarazo. De esta manera, este emblemático caso marca un hito absolutamente inédito para los tribunales de la provincia de Chubut.
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